El Xelajú MC, actual subcampeón de Centroamérica, se encuentra en Nuevo León, México, con la firme convicción de protagonizar una noche heroica. Este miércoles a las 21:00 horas, los «Súper Chivos» se enfrentarán al Monterrey en el Estadio BBVA, buscando el boleto a la siguiente ronda de la Copa de Campeones de la Concacaf 2026.
El antecedente: Resiliencia en el Mario Camposeco
En el partido de ida, el cuadro altense demostró que la diferencia de presupuestos no siempre se refleja en el marcador. Con un planteamiento táctico basado en el orden defensivo y el contragolpe, Xelajú tuvo contra las cuerdas al equipo mexicano tras el gol de Joffre Escobar. Sin embargo, un descuido en los minutos finales permitió que Jesús «Tecatito» Corona rescatara el empate 1-1 para los «Rayados».
Escenarios para la clasificación
Para este duelo de vuelta, el criterio de desempate será fundamental. Xelajú tiene tres vías para avanzar:
- Victoria: Cualquier triunfo por cualquier marcador le da el pase directo.
- Empate con goles (2-2 o superior): Clasificaría por la regla del gol de visitante.
- Empate 1-1: Es el único resultado que obligaría a jugar tiempos extras y, de persistir, penales.
- Derrota: El equipo guatemalteco quedaría eliminado.
Los Rayados recuperan sus armas
El técnico de Monterrey, Domènec Torrent, no se guardará nada esta vez. Tras la derrota en su liga ante el América, el equipo regiomontano llega presionado y recupera a figuras clave que no estuvieron en Quetzaltenango, como Víctor Guzmán, Carlos Salcedo y el volante español Sergio Canales. Se espera que desde el inicio figuren estrellas internacionales como el francés Anthony Martial para evitar otra sorpresa.
El plan de Roberto Hernández
Por parte de los altenses, la baja más sensible es la de Jorge Aparicio por suspensión. No obstante, el técnico Roberto Hernández ha diseñado un bloque sólido donde Juan Cardona y el costarricense Derrikson Quirós llevarán el peso del medio campo, dejando la velocidad por las bandas en manos de «Chucho» López y Yilton Díaz.
Xelajú ya demostró que puede competir de igual a igual; ahora, el reto es culminar la obra en una de las canchas más difíciles del continente.










