La Misión Especial de la Organización de los Estados Americanos (OEA) ha emitido una advertencia directa al Congreso de la República este 19 de febrero de 2026: el proceso de elección de los nuevos magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE) presenta debilidades críticas que podrían comprometer la legitimidad de las próximas elecciones generales.
El diagnóstico de la OEA: Debilidades en la postulación
Tras observar el trabajo de la Comisión de Postulación que entregó la nómina de 20 aspirantes, la Misión identificó fallas estructurales que limitan la calidad democrática del proceso:
- Evaluación superficial: Se utilizaron instrumentos centrados en requisitos formales (papelería), ignorando un análisis profundo sobre la independencia y solvencia ética de los candidatos.
- Opacidad en las decisiones: Falta de «trazabilidad»; no es claro cómo o por qué se otorgaron ciertos puntajes, lo que genera desconfianza ciudadana.
- Falta de contraste: La ausencia de entrevistas públicas estandarizadas impidió comparar las capacidades técnicas de los aspirantes de forma equitativa.
- Cuestionamientos éticos: La Misión señaló que existen candidatos con señalamientos públicos que requieren un control de integridad reforzado.
La «Ruta de Integridad» propuesta por la OEA
Para corregir el rumbo antes de la votación final en el pleno, la OEA exhortó al Legislativo a implementar cinco medidas urgentes:
| Recomendación | Acción específica |
| Entrevistas Públicas | Audiencias con tiempos iguales, transmisión en vivo y preguntas sobre gestión electoral. |
| Publicidad Activa | Publicar expedientes completos y hojas de vida de forma accesible para la ciudadanía. |
| Revisión de Integridad | Evaluar objetivamente las tachas y señalamientos, no solo el cumplimiento de requisitos legales. |
| Motivación del Voto | Que los diputados expliquen públicamente por qué eligen a un perfil sobre otro. |
| Observación Externa | Permitir el acompañamiento de instancias nacionales e internacionales como garantía de fe pública. |
¿Qué está en juego?
La preocupación de la OEA radica en que el TSE es la institución responsable de organizar y arbitrar las elecciones. Una magistratura percibida como parcial o carente de ética podría socavar la confianza en los resultados electorales, debilitando la paz social y la institucionalidad democrática del país.
El mensaje es claro: No basta con cumplir con la ley; el proceso debe ser legítimo ante los ojos de la población. La independencia de los elegidos es la única garantía de un proceso electoral libre de vicios.










