En un giro a la política de cooperación internacional, el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minex) confirmó que Guatemala dejará de renovar de forma gradual el convenio de las brigadas médicas cubanas a partir de enero de 2026. Aunque el acuerdo marco de salud entre ambas naciones sigue vigente, la presencia física de los brigadistas en territorio nacional llegará a su fin conforme venzan sus contratos actuales.
Una transición gradual hacia la autonomía
La decisión fue comunicada oficialmente a la Embajada de Cuba a través de una nota diplomática fechada el 6 de enero de 2026. Según la Cancillería, la salida de los profesionales no será inmediata, sino que se llevará a cabo de manera escalonada.
La responsabilidad operativa de este proceso recae en el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), entidad que deberá establecer las fechas exactas de salida y garantizar que la atención en los 16 departamentos donde opera la brigada no se vea interrumpida.
Impacto en la salud rural
Actualmente, la brigada está integrada por 420 profesionales, de los cuales 336 son especialistas en áreas críticas como pediatría, ginecología y cirugía. Su labor ha sido fundamental en zonas de difícil acceso:
- Cobertura: El 45% del personal se concentra en Quiché, Petén y Alta Verapaz.
- Costos: El Estado invierte aproximadamente Q10,000 mensuales por brigadista, desglosados en un estipendio de Q7,000 más gastos de logística, vivienda y transporte.
Presiones y contexto internacional
Este anuncio ocurre meses después de que el Gobierno de Estados Unidos (en julio de 2025) advirtiera sobre restricciones de visa para funcionarios que respaldaran estos programas, argumentando preocupaciones sobre las condiciones laborales de los médicos. No obstante, el MSPAS ha enfatizado que su prioridad es el fortalecimiento del sistema de salud nacional bajo principios de transparencia.
La salida de los médicos cubanos, que llegaron al país en 1998 tras el huracán Mitch, marca el fin de una era de casi tres décadas de cooperación directa en las comunidades más vulnerables de Guatemala.










